sábado, 17 de diciembre de 2016

Pedro Navaja - Rubén Blades



Letra de Pedro Navaja

(Letra y música de Rubén Blades)


Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar,
con el tumbao que tienen los guapos al caminar,
las manos siempre en los bolsillos
de su gabán
pa que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal.

Usa un sombrero de ala ancha
de medio lao
y zapatillas por si hay problema salir volao,
lentes oscuros pa que no sepan
qué está mirando
y un diente de oro que cuando ríe se ve brillando.

Como a tres cuadras de aquella esquina
una mujer
va recorriendo la acera entera por quinta vez
y en un zaguán entra y se da un trago
para olvidar
que el día está flojo y que no hay clientes
pa trabajar.

Un carro pasa muy despacito
por la avenida,
no tiene marcas, pero to os saben que es policía.
Pedro Navaja, las manos siempre
dentro el gabán,
mira y sonríe y el diente de oro vuelve a brillar.

Mientras camina pasa la vista
de esquina a esquina
no se ve un alma esta desierta to`la avenida
cuando de pronto esa mujer
sale del zaguán
y Pedro Navaja aprieta un puño dentro el gabán.

Mira pa un lao, mira pal otro
y no ve a nadie,
y a la carrera, pero sin ruido, cruza la calle.
Y  mientras tanto, en la otra acera
va esa mujer
refunfuñando pues no hizo pesos con qué comer.

Mientras camina del viejo abrigo
saca un revólver esa mujer
y va a guardarlo en su cartera pa que no estorbe.
Un treinta y ocho Smith and Wesson
del especial
que carga encima pa que la libre de todo mal.

Y Pedro Navaja, puñal en mano,
le fue pa encima,
el diente de oro iba alumbrando to la avenida, hizo fácil
mientras reía el puñal le hundía
sin compasión,
cuando de pronto sonó un disparo como un cañón.

Y Pedro Navaja cayó en la acera
mientras veía a esa mujer
que revólver en mano y de muerte herida,
a él le decía:
Yo que pensaba: hoy no es mi día,
estoy sala,
pero Pedro Navaja, tú estás peor, no estás en naa.

Y créanme gente que aunque hubo ruido
nadie salió.
No hubo curiosos, no hubo preguntas, nadie lloró.
Sólo un borracho con los dos cuerpos
se tropezó,
cogió el revolver, el puñal, los pesos y se marchó.

Y tropezando se fue cantando desafinao,
el coro que aquí les traje
dirá el mensaje de mi canción:
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida
¡ay, Dios!

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida
¡ay, Dios!
Pedro Navaja matón de esquina,
el que a hierro mata a hierro termina.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida
¡ay, Dios!
Maleante pescador, el anzuelo que tiraste
en vez de una sardina un tiburón enganchaste.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida
¡ay, Dios!
Cinco millones de historias tiene la ciudad
de Nueva York.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida
¡ay, Dios!
Como decía mi abuelita:
El que ríe último, ríe mejor.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida
¡ay, Dios!  Cuando lo manda el destino,
no lo cambia ni el más bravo,
si naciste pa martillo, del cielo te caen los clavos....

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida
¡ay, Dios!
Barrio de guapos cuida´o en la acera,
cuidao camara que el que no corre vuela...

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida
¡ay, Dios!
Como en una novela de Kafka
el borracho dobló por el callejón...

La vida te da...

Pedro Navaja acordes Rubén Blades

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