Amiga, te pido un favor Necesito que me vengas a buscar Se me ha roto el corazón Como jamás pensé que me podría pasar.
Yo ya no lo quiero ver Y él dice que está por volver Ábrele la puerta tú y dile...
Que se vaya Dile que yo ya me enteré lo que ocultaba Él que decía ser un hombre de palabra Puede que me haya lastimado Pero al de arriba ha traicionado. Que se vaya Y que te deje a ti las llaves de la casa No quiero verle ni un segundo más la cara Aunque yo sé que él ni podría sostenerme la mirada.
Que se vaya Y que no vuelva nunca más.
Ábrele la puerta tú y dile
Que se vaya Dile que yo ya me enteré lo que ocultaba Él que decía ser un hombre de palabra Puede que me haya lastimado Pero al de arriba ha traicionado. Que se vaya Y que te deje a ti las llaves de la casa No quiero verle ni un segundo más la cara Aunque yo sé que él ni podría sostenerme la mirada.
Puede que seas la emperatriz que re bardea, a la papisa que la frena
con fundamentos de esquimal. Y el mundo crea que sos la estrella que se estrella, porque es difícil ser tan bella
y llevarlo con humildad.
Puede que sea un loco como todos dicen, al que le gusta que lo pisen
para tener por qué pelear. O un ermitaño que cada tanto aviva giles, mago de trucos infantiles
que ya no sabe cómo hacer para que lo mires.
Siempre se dará que el sol se sienta solo sin la luna, la pasión pondrá en acción la gran rueda de la fortuna. Hay dos llamadas que atender, tus juicios duros de roer.
Tengo noticias ya se que vos sos la justicia con tus pericias en caricias
y también sos fuerza animal. Y sos templanza la que equilibra la balanza en esta danza de confianza, vos sos el mundo a conquistar.
Soy un colgado con miedo a los enamorados, que no sabe a dónde va el carro, pero te ama de verdad. Y el mundo piensa que soy el gran emperador, sin vos no hay nada alrededor, sin vos no hay nada que me asombre Soy el arcano sin nombre como un pobre hombre, el Papa y el diablo en la mansión. Dios nos quieren juntar.
Siempre se dará que el sol se sienta solo sin la luna, la pasión pondrá en acción la gran rueda de la fortuna. Hay dos llamadas que atender, tus juicios duros de roer.